#AdultosMayoresActivos: se inició ciclo de exposiciones de residentes en el hogar El Buen Samaritano

Durante julio se inició un programa de disertaciones que busca fortalecer sus habilidades cognitivas y entregar un espacio para la divulgación y diálogo de temas interesantes. “Volver al aula, después de haber trabajado 55 años como profesor, es una tarea que me llena de orgullo, felicidad y motivación”, cuenta Gustavo Vergara, residente del hogar El Buen Samaritano, quien a sus 88 años se transformó en el primer expositor del proyecto “Mis mejores años, personas mayores empoderadas”.

Se trata de un ciclo de exposiciones desarrolladas por los adultos mayores para fomentar su participación social, integración y el fortalecimiento de sus habilidades cognitivas como la memoria reciente, el seguimiento de instrucciones, la planificación, la investigación, la lectura y la atención, entre otras.

Esperanza Saldaña, Terapeuta Ocupacional del hogar, explica que la idea surgió en el taller de estimulación cognitiva que realizan cada miércoles. “Nos dimos cuenta de que muchos conservan capacidades para realizar distintas tareas e incluso dirigir actividades. Eso nos motivó a generar un ciclo de charlas en las que los adultos mayores fueran los protagonistas”.

Los residentes preparan con anticipación un tema, y Esperanza les ayuda preparando una presentación con imágenes y videos, para que los relatos sean más atractivos.

Gustavo Vergara fue el encargado de abrir el ciclo. Es profesor de matemáticas, pero con una gran pasión por la historia. “Me encanta la historia. Los libros me los devoro. Por eso me referí a Roma, desde el período de su fundación hasta el nacimiento de Cristo. Fue una gran experiencia, porque no solo me sentí bien volviendo a mi rol de profesor, también me sorprendió que los que asistieron a la charla me hicieran preguntas y se mostraran interesados en el tema”.

Ese día don Gustavo volvió a sentir la entrega y el compromiso que lo caracterizó como docente. “Fue tan así que nunca formé familia, porque solo me dediqué a educar y formar niños y jóvenes. Creo que mis alumnos son esos hijos que nunca tuve y que hasta el día de hoy se preocupan por mí, me visitan y me expresan su cariño”.

Agradece esta oportunidad que lo hizo sentirse vivo, como en su juventud. “Pasé toda mi vida activo, lleno de responsabilidades y trabajo. Es por eso que en el hogar participo en todas las actividades que se organizan. Me sentí feliz exponiendo. La idea es que la gente no se deje estar, y esta es una iniciativa que nos ayuda a mantener la capacidad de hablar, de expresarnos, de seguir aportando y aprendiendo”.

Otro de los expositores es Roberto Quijada, de 77 años, quien lleva un año en el hogar. Cuenta que aceptó de inmediato el desafío de convertirse en un expositor, porque es una oportunidad de divulgar información a la que no todos tienen acceso. “En los años ´60 visité Chiloé y me enamoré de esa zona. Conté algunas cosas extraordinarias de la isla, sobre todo me referí a la vida de los agricultores, pescadores y pobladores. Son personas muy amables y agradables”.

Si bien al principio se sintió un poco nervioso ante la audiencia, con el pasar de los minutos entró en confianza porque comenzaron a hacerle preguntas interesantes. “No es bueno a esta edad mantener demasiada calma, hay que mantenerse activos y este tipo de iniciativa nos ayudan a todos, tanto al que expone como a quienes son oyentes”.

El programa ha sido todo un éxito y a contar de agosto se unirá al ciclo Oriana Fuentes, Asistente de Personas Mayores, quien abordará la cosmovisión mapuche.

“Creo que lo fundamental de esta actividad es que fortalecemos la autoestima de las personas mayores y potenciamos roles significativos. Pero también ha fomentado el sentido de pertenencia, y eso lo demuestra el compromiso de las colaboradoras que se han querido sumar a esta iniciativa”, comenta Esperanza Saldaña.

El programa continuará durante los próximos meses, con nuevos expositores y temas para abrir conversaciones interesantes, unir a la comunidad del hogar y seguir empoderando a los residentes como adultos mayores activos y protagonistas de esta etapa de sus vidas.