Alumnos del colegio Santa Teresa aprendieron tradicional oficio de Aysén

Los carpinteros de ribera de Puerto Aysén compartieron sus tradiciones con estudiantes de IIIº medio del colegio Santa Teresa de los Andes como una forma de rescatar su oficio. En las complejas condiciones climáticas de la Patagonia chilena, los carpinteros de ribera de Puerto Aysén han aportado por generaciones al poblamiento de esta zona y al desplazamiento de sus habitantes, que enfrentan la dureza de la vida en un territorio aislado.

Buscando mantener este importante legado cultural y traspasar la tradición de este oficio a las nuevas generaciones, durante octubre y noviembre los alumnos de Arte de IIIº medio del colegio Santa Teresa de los Andes de Puerto Aysén compartieron con los carpinteros, quienes llevan generaciones dedicados a la construcción y remodelación de embarcaciones de madera que surcan nuestras aguas australes. Durante siete sesiones, los artesanos les enseñaron a los estudiantes a fabricar un bote a escala real.

Este acercamiento se produjo gracias al programa “Portadores de Tradición”, del Consejo de la Cultura y las Artes, que busca que los estudiantes conozcan las tradiciones y costumbres de cultores de distintas áreas a lo largo de Chile.

Los jóvenes aprendieron a cortar maderas, curvarlas y ensamblarlas en el taller del Sindicato de Carpinteros. Un proceso que implicó dedicación y una enriquecedora interacción con sus maestros, y que terminó con un hermoso bote construido.

Además tuvieron algunas sesiones teóricas en las que reflexionaron sobre la relevancia del patrimonio inmaterial, es decir, los conocimientos, técnicas y espacios culturales que forman parte del patrimonio cultural de las comunidades y que a diferencia del patrimonio material, solo puede ser preservado si es transmitido a las nuevas generaciones.

“Fue un despertar para todos. Pese a que tenemos tan cerca a los carpinteros de ribera, desconocíamos su trabajo e importancia. Nos ayudó a asignarle el real valor que tiene su aporte a nuestra comunidad y su entorno”, dijo María Inés Gana, Jefa de la Unidad Técnico Pedagógica del colegio Santa Teresa de los Andes.

José Barrientos, Presidente del Sindicato, agradeció el profundo interés que vio en la comunidad el colegio Santa Teresa de los Andes, “porque nos interesa que esta tradición no se pierda. Nosotros aprendimos de nuestros abuelos y padres. Nos enorgullece darle continuidad y qué mejor que traspasar nuestros conocimientos a los jóvenes”.

Comentó que le llamó la atención que a pesar de que este oficio ha sido tradicionalmente masculino, las alumnas fueron las más motivadas. “Nos dio alegría verlas cómo participaban tan alegres en la construcción del bote”.

Catalina Bórquez fue una de ellas. Dice que lo que más la impresionó es es la pasión y amor que los artesanos sienten por su oficio. “Aprendimos todos los pasos para hacer el bote. Me encantó cortar las maderas con la motosierra. Luego doblamos las tablas con calor, las lijamos, enmasillamos, clavamos y ensamblamos cada corte y el resultado fue un hermoso bote que incluso probamos y flotó. Aprendí que, si te gusta lo que haces, seguro tu trabajo resultará bien”.

Además, hizo un llamado a los ayseninos para que se acerquen a conocer a los artesanos de ribera, “porque conversando con ellos, más de alguien se puede motivar a continuar con esta tradición”.

El programa finalizó con la entrega de un reconocimiento a cada uno de los participantes en una solemne ceremonia realizada el jueves 21 de noviembre en el colegio. La actividad fue encabezada por Margarita Ossa, Seremi de Cultura, y José Mansilla Contreras, Director del Departamento de Patrimonio Cultural Inmaterial de Aysén. Durante el acto los artesanos hicieron la entrega oficial del bote, bautizado como “Mawünko”, que significa agua de lluvia en Mapudungun.