Centro de Día San Vicente de Paul
retoma su servicio en Puerto Aysén

Adoptando todos los protocolos sanitarios el Centro de Día San Vicente de Paul de Puerto Aysén reabrió sus puertas durante diciembre, luego de permanecer 8 meses cerrado por la pandemia.

“Estoy contento de que se haya reabierto el centro, porque realmente nos hacía falta. Las voluntarias se estaban sacrificando mucho haciendo las entregas casa a casa. La reapertura fue una medida muy buena, porque nos pudimos reunir nuevamente en este espacio, para poder servirnos nuestra colación que nos preparan con tanto cariño y sacrificio”, cuenta Rigomer Gallardo, beneficiario del Centro de Día.

Tras permanecer 8 meses cerrado, debido a la emergencia sanitaria Covid-19, el Centro de Día reabrió sus puertas durante diciembre para recibir en grupos a los 28 adultos mayores vulnerables que atiende de lunes a sábado. Durante los duros meses de la pandemia, la obra de la fundación entregó su servicio a domicilio ininterrumpidamente. La tarea fue un éxito gracias al compromiso de sus voluntarios (ver nota).

La medida comenzó a implementarse luego de que la autoridad sanitaria anunció la apertura gradual de los Centros de Día para Adultos Mayores a contar del 6 de noviembre. Esto implicó asumir un tremendo desafío y una oportunidad para reactivar el Centro de Día siguiendo todos los protocolos de seguridad y protección.

Luisa Llancalahuen, Directora del Centro de Día, explica que el anuncio fue acogido con gran alegría por los adultos mayores y voluntarios. Pese a que implicó desarrollar un completo plan de retorno seguro, asegura que valió la pena retomar las actividades. “Estos meses fueron difíciles para todos. Pero seguimos sirviendo con el compromiso y entusiasmo de siempre. Creo que era una necesidad urgente lograr la reapertura, sobre todo porque los adultos mayores requieren no solo el alimento diario, sino que también estar en compañía de otros”.

Agrega que la emergencia sanitaria implicó un desgaste de los voluntarios, “porque vivimos en una zona extrema y tenemos que convivir con las inclemencias del tiempo”. A esto se sumó el alto costo en la compra de insumos desechables durante el proceso de las entregas a domicilio. “Por eso volver a habilitar nuestro centro es un alivio y un desafío porque tenemos que seguir cuidándonos entre todos”, concluye.

Desde el 1 de diciembre comenzaron a recibir a los adultos mayores, cumpliendo un estricto protocolo que incluye la disposición de señaléticas, registro de ingreso, pediluvio sanitario, control del aforo, control de temperatura, uso de mascarillas, ventilación y desinfección de los espacios, mantención del distanciamiento físico, higiene de manos, separación de ambientes, entre otros.

La Directora cuenta que todos han tenido una excelente disposición y han dado cumplimiento a cada una de las medidas que se exigen. “Ha sido una linda experiencia sobre todo para los adultos mayores que extrañaban a sus amistades. No se vieron en meses y da mucho gusto que se demuestren su cariño y afecto, aunque sea sin contacto físico”. En este sentido, Ismael Delgado, beneficiario del Centro de Día valoró la oportunidad del reencuentro. “Estoy agradecido de que se haya abierto de nuevo el centro para almorzar. Pero lo más valioso ha sido volver a vernos”.