Encuentro de Formación Red de Hogares: guiados por la estrella de Belén

Con una invitación a inspirarse en los Reyes Magos se celebró el segundo Encuentro de Formación de la Red de Hogares San Vicente de Paul de la Región Metropolitana 2019. Los equipos de gestión de la Red de Hogares de la Fundación San Vicente de Paul se reunieron para cerrar el año compartiendo una jornada dedicada a reflexionar sobre la importancia de vivir el tiempo de Adviento con sentido, siguiendo el ejemplo de los Reyes Magos.

María Victoria Campos, Directora de Formación de la Red de Hogares, explica que la actividad buscó destacar la historia y legado de los Reyes Magos, porque su travesía contiene características inspiradoras que contribuyen a ser mejores personas y a trabajar en comunidad. “Con su visión nos enseñan a ver la vida con altura de miras. Siguieron la estrella de Belén con fe, constancia, esfuerzo e intrepidez hasta llegar al niño Dios. Creo que ese viaje nos representa a todos quienes estamos en la búsqueda de Dios”.

Durante la jornada participaron los equipos directivos de los hogares, compuestos por Directoras, Subdirectoras y los profesionales como Jefas administrativas, enfermeros, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales y asistentes sociales, entre otros. Además, se contó con la presencia de Eduardo Domínguez, miembro del Consejo Superior de la Fundación y Francisco Velasco Gerente General de la Fundación. Todos fueron invitados a identificar los valores que representan los Reyes Magos y a aplicarlos en su vida personal, familiar y laboral.

La actividad realizó en el Santuario Federico Ozanam el 12 de diciembre y fue organizada por la Mesa de Formación Área Personas Mayores, conformada por María Victoria Campos, Directora del Área Personas Mayores, Rosa María Dueñas, subdirectora de la residencia de la Santa Cruz, Macarena del Río, Directora de la residencia Sagrado Corazón y Marcela Ferrari, Directora del hogar El Buen Samaritano.

La jornada comenzó con el relato de los Reyes Magos siendo guiados por la estrella de Belén, escena que simboliza la invitación que nos hace Dios a seguirlo. “La estrella se veía en todo el mundo, por lo tanto, Dios está llamando a todos. Eso quiere decir que Dios nos está buscando desde todos los rincones de la tierra, nos llama y convoca a conocerlo”, explicó María Victoria.

A continuación se resaltó la fe, el esfuerzo, la perseverancia y la generosidad con la que caminaron kilómetros parar alabar y entregarse al hijo de Dios. Las lecturas motivaron la realización de un ejercicio personal en el que cada uno escribió en un papel sus intenciones y las depositó en una caja.

Luego se realizó un trabajo en equipo en el que por hogares se plantearon los propósitos para el 2020, inspirados en los Reyes Magos. A su vez, los equipos confeccionaron su propia estrella de Belén y adornaron la cuna con el niño Dios, figuras que se llevaron a cada uno de sus hogares con el objetivo de motivar a los colaboradores y avivar la espera del nacimiento de Jesús.

Finalizada esta actividad dos representantes por hogar compartieron la experiencia del equipo y presentaron su estrella y la cuna con el niño Dios. Todos agradecieron esta instancia de crecimiento espiritual y compartieron su visión sobre la importancia de avanzar hacia la creación de espacios de trabajo centrado en la tolerancia, la empatía, el respeto, la amistad y el cariño. Además, dentro de los compromisos hubo un especial énfasis en que para seguir entregando un bienestar a los residentes era fundamental seguir aplicando el sello Caridad de Calidad.

Josefina Carvallo, Terapeuta Ocupacional de la residencia Amor de Dios, cuenta que la instancia les permitió destacar el simbolismo que encarnan estos personajes históricos desde una perspectiva que motiva a hacer cambios profundos en la vida. “Ellos dejaron de lado sus comodidades y dejar todo por seguir esta intuición de iniciar un camino hacia algo que es santo para ellos. Muchas veces en la vida tenemos que ser capaces de salir de nuestra zona de confort y tomar un rumbo de un camino tal vez, desconocido, pero que sabemos que tenemos que hacerlo porque tenemos una intuición que nos guía. Debemos confiar en ella y entregarse a lo que venga, una entrega desinteresada, pero profunda y con sentido”.

Alejandra Fuenzalida, Enfermera del hogar El Buen Samaritano, agradece los encuentros porque son un momento en el que todo se centra en resaltar las fortalezas de los equipos de trabajo desde un enfoque espiritual. “Este tiempo es muy importante, porque es la oportunidad para hacer un llamado a la unión, la armonía y la paz. Esto nos ayuda a fortalecer el trabajo en equipo y nos permite avanzar más. Cada uno aportando con sus competencias, apoyando las debilidades del otro y ayudándonos a hacer crecer a los equipos. Esta experiencia es una ayuda a producir cambios por un bien mayor, para los residentes y para todos los que trabajamos en la fundación”.