Estudiantes de IVº medio de la EITSVP
realizaron su práctica profesional en la escuela

Un verdadero hito se marcó en enero en la Escuela Industrial Talleres San Vicente de Paul tras habilitarse como centro de práctica profesional para 70 estudiantes.

“La pandemia nos perjudicó, porque si bien en nuestros estudios hay una parte teórica, lo práctico es esencial para desarrollar nuestro trabajo. El no poder ir a la escuela a practicar en los talleres se tornó frustrante. Uno no sabía si estaba bien encaminado en lo que hacíamos. Así que fue un gran alivio cuando en octubre pudimos volver a clases y que nos dieran la oportunidad de hacer nuestra práctica profesional”, cuenta Krishna Contreras estudiante de IV medio de la especialidad de electricidad de la EITSVP.

Tras siete meses sin clases presenciales, los estudiantes y profesores de IV medio de la Escuela Industrial Talleres San Vicente de Paul (EITSVP) volvieron a vivir la alegría de iniciar una jornada de clases en sus salas en octubre de 2020. La Red Educacional tomó la determinación luego de que el Ministerio de Educación (Mineduc) anunciara el plan de apertura gradual de los colegios.

El plan priorizó el regreso de los estudiantes de IVº medio para favorecer un mejor cierre de su etapa escolar. Las clases presenciales tuvieron un carácter voluntario, y quienes por diversos motivos no pudieron asistir continuaron estudiando desde sus casas para obtener su licenciatura.

La EITSVP retomó las clases enfocadas en las actividades de talleres de sus especialidades técnico profesionales. Fueron coordinadas por grupos y en horarios diferidos, las que incluyeron un plan de nivelación de estudios. El Plan de Retorno Seguro fue autorizado por la autoridad sanitaria y el Mineduc, e incluyó la completa preparación de la infraestructura, que incluyó sanitizaciones, instalación de dispensadores de alcohol gel, afiches y señaléticas de sectorización y flujos de tránsito, además de la capacitación de los docentes y personal administrativo y la firma de un documento de consentimiento por parte de apoderados y profesores.

Este año como un caso especial, la escuela solicitó al Mineduc ser habilitado como centro de práctica con el objetivo de que los estudiantes pudieran realizar sus prácticas durante enero, para obtener el título técnico profesional. Francisca Manso, Coordinadora Académica de la EITSVP, explica que la idea surgió debido a la emergencia sanitaria. “Muchas de las empresas que siempre nos colaboran con practicas decidieron no hacerlo porque tenían que respetar todos los protocolos sanitarios y el aforo solicitado por la autoridad sanitaria. Por lo tanto, gestionamos la solicitud de convertir a nuestra escuela en centro de prácticas. Una de las preocupaciones era que lo estudiantes iban a enfrentar el mundo laboral sin haber tenido su práctica laboral o en los talleres. Además, fue una medida para resguardar la salud de los estudiantes y así darles la tranquilidad a los apoderados de que adoptaríamos todas las precauciones para evitar contagios”.

Agrega que esta situación inédita permitió que los estudiantes finalmente pudieran cumplir con su programa de prácticas profesionales en sus cuatro especialidades: electricidad, instalaciones sanitarias y gas, mecánica industrial y construcciones metálicas. “Formamos técnicos para el futuro. Era muy importante realizar este plan para darles una proyección en su vida. Darles las herramientas para que puedan enfrentarse al mundo laboral. No solo se quedaron con su licencia, sino que tuvieron la oportunidad de sacar su titulo técnico. Sabemos que esto les ayudará a obtener un puesto de trabajo mejor remunerado y acceder a una mejor calidad de vida”, concluye Francisca.

De este modo la escuela se convirtió en un centro de prácticas y por lo tanto, se les exigió a los estudiantes cumplir todos las normas de una empresa. Se rigieron por un horario para cumplir con las 181 horas que exige el Mineduc, se les exigió puntualidad, vestuario de trabajo, equipamiento de seguridad. Se dividieron en cuadrillas por especialidad. Debieron llevar una bitácora de las actividades diarias, mientras los profesores coordinaban, evaluaban y retroalimentaban las labores. Tuvieron que elaborar un curriculum, realizar un proyecto e informe de práctica

Las principales labores se enfocaron en hacer mantenimiento de la escuela en baños, luminarias e infraestructura. “Hacerlo en la escuela fue beneficioso para todos, porque nosotros practicamos y aprendimos mucho, mientras que la escuela mejoró sus instalaciones. Me tocó arreglar enchufes, interruptores y tuberías. Nos encontramos con redes y cables muy antiguos y que no conocíamos. Nos sirvió para aprender como modernizar ese tipo de instalaciones”, cuenta Krishna.

Además, agradece que la escuela haya estado a la altura de las circunstancias, “porque realmente se la jugó por nosotros, en especial a los profesores que tuvieron un gran compromiso. Destaco la vocación de los profesores, porque postergaron sus vacaciones para poder guiarnos, apoyarnos, orientarnos. Siempre estuvieron con nosotros”.