Orientación vocacional, un gran
desafío en tiempos de pandemia

Nuestro proyecto educativo pone mucha importancia en ayudar a cada estudiante a buscar y vivir su proyecto de vida. El equipo de orientación vocacional desarrolla una labor fundamental guiando y motivando a los estudiantes y sus familias. En este año fue posible continuar con el proceso de modo virtual, entregando incluso más herramientas a través de las plataformas virtuales.

“Este ha sido un año difícil desde todo punto de vista. Lo comenzamos con una tremenda incertidumbre, sobre todo porque no sabíamos como avanzaríamos en las materias fundamentales para poder dar una buena Prueba de Transición a la Universidad (PTU). Y también porque este año somos la primera generación que participará en este tipo de prueba. Sentíamos ansiedad, pero con el pasar del tiempo esta sensación se acabó, porque el colegio tuvo una gran voluntad para ayudarnos en todo este proceso”, cuenta Maite Ojeda, estudiante de IVº medio del colegio Federico Ozanam de Puerto Montt.

Orientar a los estudiantes para que tomen la mejor decisión sobre su futuro es una tarea compleja y que desafía a los establecimientos educacionales a renovar constantemente las estrategias de orientación vocacional. Este año marcado por la emergencia sanitaria, el confinamiento y la educación a distancia, este proceso se aceleró. La Red Educacional San Vicente de Paul, tuvo que adecuar sus programas vocacionales a través de las plataformas virtuales para entregar herramientas y apoyo a los estudiantes y sus familias.

Cada colegio de la red organizó sus programas de acuerdo a su realidad y necesidades, y usando la tecnología para mantener la asesoría a los estudiantes y apoderados. Así, este año no dejaron de realizarse actividades como la semana vocacional, intervenciones en los consejos de curso, charlas con universidades e institutos, acompañamiento individual, ensayos PTU y test vocacional Psicometrix. Todo se realizó en línea, e incluso se usaron las redes soicales para compartir testimonios de profesionales y ex alumnos.

Los equipos de orientación vocacional entregaron una valiosa ayuda a los jóvenes y a sus familias para completar el Formulario de Acreditación Socio Económica (FUAS) y el Registro Social de Hogares, facilitando su acceso a beneficios sociales. También completaron juntos la documentación para el acceso y postulación a las universidades y orientaron a las familias sobre el acceso a créditos y becas para financiar las carreras a través de créditos.

Gloria Canario, Orientadora Vocacional del colegio Federico Ozanam de Puerto Montt, destaca que gracias a la flexibilidad que del formato en línea mejoró la posibilidad de los estudiantes a participar en más instancias con diversos profesionales. “Antiguamente, por horario, solo podían asistir a una sola charla. Este año podían participar en seis y lo mejor es que pudimos programar más testimonios de profesionales de regiones, incluidos del área de la salud como médicos y enfermeras”.

Denisse Salazar, Directora del colegio Ozanam, cuenta que este año pudieron innovar aprovechando las redes sociales. “Diversificamos las formas de entregar la información a los alumnos. Buscamos inmediatez, eficiencia y una forma rápida de comunicarnos con los alumnos y sus familias. Ya que los alumnos son nativos en redes sociales organizamos videos de profesionales que subimos a nuestras redes. Incluso participaron ex alumnos que aún están cursando una carrera o que están egresados. La idea es ayudarlos a tomar una decisión más informada, para que analizaran su campo laboral y ocupacional”.

Ana Yáñez, Orientadora Vocacional del colegio Manuel José Irarrázaval, dice que las estrategias implementadas fueron exitosas, ya que los estudiantes agradecieron la cantidad y el nivel de la información entregada. “Como nunca este año los sentí más maduros. Ellos y sus familias valoraron nuestra preocupación y apoyo constante. Muchos tomaron consciencia de la importancia del colegio y de la falta que les hizo asistir en forma presencial. Creo que esta situación los hizo madurar. Uno de ellos me comentó que le traspasaba toda nuestra información vocacional a su primo que asiste a otro colegio. Creo que eso nos debe llenar de orgullo”.