Residentes del hogar San José desarrollan sus habilidades con entretenidos talleres

Desde septiembre los residentes del hogar San José de Ancud participan en talleres artísticos para potenciar sus talentos y lograr una mayor integración social. Una gran oportunidad para descubrir y potenciar sus habilidades han vivido 20 residentes del hogar San José de Ancud, a través de la implementación de un programa de talleres de cuenta cuentos, lecto escritura y manualidades.

El programa está siendo implementado desde septiembre por Carla Pérez, estudiante en práctica de Trabajo Social del Instituto Profesional de Providencia. Ya ha dado importantes frutos, logrando reactivar las habilidades cognitivas, artísticas y fortalecer la autonomía de los residentes para que puedan desenvolverse socialmente.

Carla cuenta que cuando inició su práctica evaluó a cada uno de los residentes para determinar cuál era el programa adecuado para lograr una intervención eficiente. Decidió planificar diversos talleres artísticos, con el objetivo de que los residentes pudieran reconocer sus talentos. “Al comienzo fui trabajando caso a caso, porque necesitaba conocer sus capacidades y su personalidad. Esto me ayudó a descubrir que la mejor manera de ayudarlos era reforzar las potencialidades de lecto escritura y artísticas, porque si aprenden a desarrollarlas, mejorarán sustantivamente su comunicación con la comunidad”.

El ciclo comenzó con el taller de cuenta cuentos en el que se compartieron relatos breves y simples con el fin de potenciar su capacidad de atención y comprensión. Luego dibujaron y/o escribieron un resumen del cuento. El siguiente paso fue el taller de lecto escritura, en el que reforzaron su expresión verbal y escrita. La última fase es el taller de manualidades, en el que han tenido que expresar toda su creatividad confeccionando artesanías con cartulinas y materiales de deshechos.

Carla asegura que gracias a la energía y entusiasmo de los residentes se han logrado importantes avances. “Es gratificante ver que le ponen tanto empeño en sacar las tareas adelante. Les ha servido para comunicarse mejor con los demás. Y me siento orgullosa de haber aportado un granito de arena en su proceso de inclusión. Sobre todo, el darse cuenta de que ellos pueden lograr muchos avances con cosas tan simples”.

Agrega que es importante seguir trabajando para avanzar en la implementación de políticas públicas que permitan a las personas con capacidades diferentes ser reconocidas y queridas por la comunidad. “Una de las cosas que me sorprendió de conocer esta realidad es el cariño y el respeto de los residentes. Siempre tuvieron una excelente disposición y gran colaboración para ayudar en todos los desafíos que hemos tenido”.